
Los palos del ciego enroscan su golpe seco al sombrero del pescador. Y las redes dejarán paso al pescado crudo. No todos los soles nacen donde quieren y sushi es nombre de perra. Remar al azar. Mear contra el viento.
Recuerdo entonces cuando echabas de menos a Murakami y te conformabas con las reposiciones de Humor amarillo. Siempre has sido brisa en huracán ajeno. Ola torpe de marejadilla a fuerte marejada. Pomada en espalda súbita. Dar cera. Pulir sinceridad en casinos de barrio.
(Si Tokio ya no te quiere, sus razones tendrá)
Lápices siempre afilados. Requerimientos de ocasión. Tenemos los ojos rasgados de tanto buscar linternas a plena luz. Y nos pintan calvos.
Recuerdo entonces cuando echabas de menos a Murakami y te conformabas con las reposiciones de Humor amarillo. Siempre has sido brisa en huracán ajeno. Ola torpe de marejadilla a fuerte marejada. Pomada en espalda súbita. Dar cera. Pulir sinceridad en casinos de barrio.
(Si Tokio ya no te quiere, sus razones tendrá)
Lápices siempre afilados. Requerimientos de ocasión. Tenemos los ojos rasgados de tanto buscar linternas a plena luz. Y nos pintan calvos.







Y sabía yo que a ti el rollo zen...
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