
Los fetos dan alas al colibrí de la señora Swam. En casa de los Stepford, su Santidad rechaza con delicadeza exquisita una segunda taza de té. Las alacenas encierran detalles oceánicos de singular belleza. El vino sabe a cerezas saturninas y el pastel de arándanos destila el aroma resuelto de un arce rodeado de crisantemos. Las plagas estriban en zapatos de charol y todos los gramófonos secundan la proliferación de acacias. La vida es frugal y nadie rechista en el Silicon Valley.







Ilustrar textos es un arte.
ResponderSuprimirUn arte que no domino.
ResponderSuprimirCuánto tiempo, por cierto. Un abrazo.
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